lunes, 15 de junio de 2009

La Propiedad Social vs. La Propiedad Afectiva

¿Qué nos pasa en Venezuela? ¿Acaso ya nadie quiere llamar las cosas por su nombre? ¿O es que perdimos todo sentido de lógica? Es increíble observar como la irracionalidad se apodera hasta de los que deberían ser los mas sensatos a la hora de pensar, los legisladores y los académicos.

Por un lado, tenemos en la Asamblea Nacional a un cuerpo de oficiantes que bajo cualquier nomenclatura intentan darle forma al pensamiento del caudillo, tal como una vez dijera Mari Pili Hernández cuando calificaba al Socialismo del Siglo XXI como un concepto en formación que para entenderlo había que seguir muy de cerca a los discursos de Hugo Chávez.

Por otro lado, tenemos una oposición reactiva y presa de sus propios miedos, a la espera de un Líder Salvador (sobran voluntarios aunque faltan los que tengan la talla del compromiso) que les ayude a pensar adecuadamente, pero que como alumno que no ha aprendido la lección vuelve a repetir los mismos errores que lo llevará, muy probablemente, a las mismas consecuencias de las gestas pasadas recientes.

Siguiendo la consigna de Hernández, la Asamblea Nacional y casi todo el Poder Público se ha dado a la tarea de hundirnos en las inconsistencias ideológicas de un Bolivarianismo Socialista Pret-a-Porter, diseñado según la dicta de un caudillo que se revela abundante en proyecciones de abusos, arbitrariedades y corruptelas de fácil predicción en cuanto a su desenlace.

Como respuesta al absurdo anterior, domina la escena una crispante oposición mediática, donde los medios “hacen” la noticia política, no la recogen, ponen las preguntas y dan las respuestas, no las reciben, sin solución propositiva alguna, mientras utilizan al pueblo como tonto útil y ahora lo descapitalizan haciéndole creer que con tal desembolso lo convierten en Prócer - de Potecito - salvador de la libertad de expresión, pero que en realidad de nada nos salvan ni de nada nos libran.

¿Duele? Claro que si. Pero mas duele el resultado concreto, que mas allá de los ciclos de bonanza y escasez que esconden y ponen en evidencia nuestras falencias sociales, nos han legado10 años de total parálisis al país, a su desarrollo y al de sus instituciones y a la destrucción de cualquier estructura dialéctica que nos permita comunicarnos y entendernos los unos a los otros. ¿Acaso no nos cansamos de tanta estupidez, como la definía Einstein, pretendiendo resultados distintos haciendo lo mismo?

¡Pareciera que no¡, porque parece que ahora desde las aulas de los amados estudiantes, desde los centros de pensamiento como el CEDICE, con el eco complacido de los medios y de algunos actores políticos, se nos presenta una alternativa a la insensatez de la Propiedad Social, que llaman la Propiedad Afectiva, que no es mas que una orquestada manipulación mediática para hacer un ejercicio de demostración de fuerza (¡como para medir quien tiene el chorrito de pipí mas largo!), con el subterfugio de la defensa de la libertad de expresión, como niños que juegan irresponsablemente con sus destinos en cuyo juego pueden incendiar la propia casa sin darse la menor cuenta.

Globovisión dice que no tiene nada que ver con la promoción del Globotazo, pero todo su cuerpo laboral está involucrado hasta los tuétanos en la colecta, tal cual el Presidente dice que las leyes del parlamento y las decisiones judiciales son autónomas aunque sean escritas de su puño y letra y si bien los efectos de este último son de mayor alcance, los amigos de Globo no dejan de mostrarnos, con el debido respeto a la sensibilidad de todos cuando hacemos generalizaciones, la sociedad de farsantes, cómplices y mentirosos en que nos hemos convertido.

Yo también quiero Medios libres y expresarnos con libertad, por eso dedico esta nota a los amigos de Globo a ver si responden a la siguiente: ¿Por qué renunciamos a la verdad y optamos a la manipulación política o a la manipulación mediática como mecanismos de acción creyendo que así lograremos resultados perdurables?

Para mi la única razón posible es la mas irracional de todas, al pueblo venezolano nos gusta que nos usen – y a nuestro liderazgo hacer uso propio de la voluntad popular; por eso caemos en manipulaciones mediáticas tan bobas a través de cualquier “ALO” (sea Presidente, Ciudadano o de otro adjetivo).

Mientras los venezolanos que forman filas en la oposición hacen colectas públicas para defender lo que ahora llaman eufemísticamente la “Propiedad Afectiva” y se han pasado las últimas semanas defendiendo trofeos de cacería, o casas que no sabemos si son de habitación, de oficina, de estacionamiento o taller de reparación de vehículos propios y extraños; mientras vemos como nuestros amigos de Globovisión se desbordan en acusaciones mediáticas capaces de crispar la ira del venezolano pacífico que sabe, siente y conoce de la horrible corrupción de este régimen, la Asamblea Nacional discute el Proyecto de Ley de Propiedad Social, que nada tiene de lo uno ni lo otro, sino que es un instrumento mas para destruir la voluntad popular atacando directamente el artículo 116 de la Constitución Nacional (ni hablar del 115) “cortándolo” directo en la yugular.

Bajo el subterfugio de la Propiedad Social se esconde el mas pragmático y característico principio del COMUNISMO, que no es mas que la apropiación (o CONFISCACION como podría ser en el caso de la Ley de Propiedad Social) de los medios de producción y con ello la destrucción de la propiedad. No de la Propiedad Privada, ni de la Propiedad Afectiva como bobamente hemos calificado al Globotazo, sino de la PROPIEDAD, en general, como derecho individual y humano y consecuentemente la constitución del ESTADO como gestor, administrador y operador de toda la propiedad y los medios de producción en nombre de la colectividad y los individuos.

La libertad, la vida, la propiedad, son derechos humanos e individuales que como derechos humanos se ejercen, no se exigen y se defienden individualmente, no a través de coordinadores mediáticos que se abrogan para si el único vehículo viable para su defensa.

¿Y que hacemos? Creemos que depositando en los potecitos próceres resolvemos algo mas que nuestro sentimiento de culpa por nuestra incapacidad y parálisis para defender y ejercer nuestros derechos humanos.

“La oposición es la mayoría” según dicen los pulsores de opinión, quienes también nos dicen que la mayoría quiere y aspira un país de propietarios, promotor de la vida y de libre expresión del pensamiento. Pero una mayoría que es presta a delegar su responsabilidad individual de defenderse a través de subterfugios como la defensa de la Propiedad Afectiva o de los egos de sus partidarios es una que está condenada a perder sus derechos, aun teniendo la razón, por no saberlos defender.

En el camino de la democracia, la democracia es el camino.

José Andrés Ponce Sardi

¡Voces de la Democracia!

Jose.andres.ponce@tudemocracia.org

http://tudemocraciaorg.blogspot.com

lunes, 8 de junio de 2009

Fondo para la defensa de Globovisión: ¿Manipulación mediática o renuncia a los principios del capitalismo y de la propiedad privada?

Este fin de semana pasado hemos sido testigos de la fuerza manipuladora de los Medios, ¡otra vez!.

Por vía de mensajes de texto, correos electrónicos, mensajes de blacberry, página de facebook y publicidad de Globovisión y RCTV, apoyados por casi “todos los anclas” de dichos medios, se sometió al venezolano a una manipulación mediática mas, esta vez a través de una noble iniciativa, aparentemente promovida por el CEDICE y secundada por algunos partidos opositores, para “salvar a Globovisión” de la quiebra a través una petición de un aporte de 58 bolívares sin contravalor real al aportante que serían supuestamente utilizados para pagar una multa contra Globovisión “como prueba de nuestra disposición a defender la libertad de expresión y los valores de la democracia”.

Resulta que como ciertamente el Gobierno de Chávez no quiere que Hugo se deje de llamar Hugo, hará lo que sea necesario para callar la voz de Globovisión; en este caso, la aplicación de una multa como sanción a la supuesta donación de espacios publicitarios durante el paro petrolero de 2002. Se le pide a por lo menos 1 millón de los venezolanos que amamos la libertad y la democracia que contribuyamos graciosamente, donemos, le regalemos, o como ustedes quieran calificar, 58 bolívares de nuestro peculio para allanar la afrenta gubernamental.

Yo me pregunto:

¿Qué estamos haciendo con este aporte: defendiendo la libertad de expresión o financiando a Globovisión?

¿Por qué no nos piden una cantidad igual para rembolsar a los “otros medios” que también fueron sancionados por las mismas causas?

¿Por qué una contribución para salvar a Globovisión y no un fondo nacional para la defensa de la libertad, con lo cual podríamos ayudar a los presos políticos, por decir lo menos, así como a los demás medios que también están siendo hostigados y perseguidos por el Gobierno, pero no tienen acceso directo a una concesión de TV?

Ciertamente estamos siendo testigos de como el rabo del Dr. Guillermo Zuloaga (cualquiera que sea su material) ha sido azuzado con la persecución absurda, pero no es menos cierto que muchos otros con menos voz también lo han sido y Globo no ha sido tan “entregada” a su defensa.

Ahora me hago una reflexión:

Si Globovisión se mantiene transmitiendo una cuña del CEDICE donde nos recuerda que queremos ser una Venezuela de Propietarios, con lo cual estoy totalmente de acuerdo, y es de CEDICE la iniciativa para salvar a Globovisión de las garras de la dictadura, ¿no les parece un tanto inconsistente que pidan una “contribución graciosa” para financiar el pago de la multa?

¿No creen ustedes que sería mas cónsono con los valores que defendemos que CEDICE y Globovisión promovieran un fondo para la protección del patrimonio del canal a través de una emisión de acciones preferidas de 58 bolívares, bajo colocación privada, que me permita convertirme en accionista de Globovisión y no en donante?

Basta ya de las regaladeras. Es irrelevante de quien sea el origen y destino los fondos.

Si somos capitalistas (es irrelevante si moderados o radicales), defendamos nuestros principios bajo las premisas capitalistas; si somos demócratas, defendámonos bajo los valores de la democracia.

Uno debería dar por el placer de ayudar a quien necesite de la caridad; pero en este caso creo que lo que procede es que Globovisión se defienda con las reglas capitalistas y del derecho de propiedad y libertad que quiere defender. Además, sería muy interesante ver como “el mercado” valora a Globovisión.

Si nos seguimos dejando manipular por las agendas de los medios que no necesariamente responden al interés nacional y de la conciencia colectiva, seguiremos enganchados en el juego de la víctima (Globovisión), el victimario (el Gobierno) y los salvadores (o sea nosotros); así, estamos condenados a seguir repitiendo la misma estupidez del pasado cuando bajo el subterfugio de salvar la patria las “Coordinadoras Democráticas” nos llevaron a emboscadas seguras, durante abril del 2002, el paro petrolero, el referéndum revocatorio y quien sabe que nueva iniciativa ahora, con seguramente los mismos resultados.

En el camino de la democracia, la democracia es el camino.

José Andrés Ponce Sardi
¡Voces de la Democracia!
http://www.tudemocraciaorg.blogspot.com
jose.andres.ponce@tudemocracia.org

viernes, 30 de noviembre de 2007

¿Y quien dijo que Jesse Chacón es Demócrata?

La verdad es que uno pierde la capacidad de asombro en Venezuela.

El jueves 29 de noviembre de 2007, desde el Hotel Alba Caracas el flamante jerarca burocrático de las comunicaciones en Venezuela, líder del Comando Zamora para la promoción del SI y héroe del 92 nos llenó de comentarios que sencillamente ratifican la vocación autoritaria de este régimen.

Mientras Chacón acusaba e infundadamente calificaba a Alejandro Peña Esclusa y Leopoldo López de socios golpistas, Jesse celebraba esta misma semana y con orgullo que él fue uno de los protagonistas de los Golpes de Estado mas sangrientos que Venezuela haya visto, acompañando en el jolgorio a nuestro Presidente quien a la sazón de su intervención mediadora se “auto calificó” guerrillero de alma, cuerpo y corazón.

Mientras Chacón acusaba a los medios por su parcializacion en el manejo mediático de las posiciones frente al SI o al NO del referéndum convocado para la aprobación de la Reforma Constitucional, Jesse daba cuenta de resultados de encuestas de opinión en flagrante violación de las normas que impiden hacerlo.

Mientras Chacón acusaba falsamente a la Iglesia Católica de poner al servicio de “maleantes” (palabras mías) los templos de la Iglesia para que se desarrollen actividades subversivas del orden constitucional, Jesse actuaba como “funcionario público en ejercicio del cargo” y a la vez como Jefe del Comando Zamora que coordina las actividades del cierre de la campaña por el SI, que seguramente utilizará una vez mas vehículos y recursos del Estado para la movilización de los co-partidarios de su Comandante.

Mientras Chacón hablaba de la democracia en Venezuela y prometía reconocer los “resultados del CNE cualquiera que ellos sean” a lo que retaba a la oposición replicar, Tibisay Lucena “ordenaba” a los organizadores de la marcha por el NO a retirar pendones decorativos de la Tarima principal en la concentración del NO, que citaban “frases de Bolívar tomadas del discurso de Angostura” so pena de prohibir la transmisión en vivo de las transmisiones en un claro ejercicio autoritario de limitación de la libertad de expresión que ha sido la constante de este proceso revolucionario.

Lo sorprendente de estas transmisiones casi forzadas en vivo coincidente con la marcha opositora es que eran hechas por Unión Radio (entre otros medios) a través del programa de Mari Pili Hernández, bastión de inteligencia democrática de la revolución, quien entre contradicciones revolucionarias y publicidad imperialista se mantenía “totalmente silente” ante la suerte de cadena de abusos radiados a través de su espacio, en una obvia y evidente parcialidad que demuestra lo imposible del debate libre y democrático en Venezuela.

Hay que reconocer que Hernández abrió un punto de esperanza democrática con la convocatoria al debate y a la participación del alcalde Leopoldo López, contactado por la producción de la emisora, quien así tuvo la oportunidad de poner en evidencia la parcialidad de Jesse Chacón y dejando en claro lo ocurrido en el video, obviamente trucado y transmitido parcialmente por el Ministro activista político, al denunciar con lujo de detalles que la información suministrada por el Ministro fue falsa, parcializada y exigiendo respeto a su posición democrática, la de Leopoldo López, que ha evidenciado en todo momento en su actuar político.

Un momento muy interesante se presentó cuando el alcalde López reclamó a Hernández la injusticia cometida e increpó enérgicamente a la moderadora y le pidió su opinión sobre la inmoralidad de la conducta del Ministro Chacon. ¿Cuál fue la respuesta de Hernández? Sencillamente se dio por insultada y por ofendida, para evitar tener que reconocer lo único que era lógico y posible después del desmentido de López.

Lo contradictorio es que Jesse y los golpistas del 92, mientras se “auto califican” demócratas y celebran y conmemoran en estos días los eventos del 27 de noviembre de 1.992 como un acto heroico, al mismo tiempo califican de “golpistas y subversivos” los llamados de la Conferencia Episcopal y los Estudiantes a votar NO.

¿Qué tal?

Esta es la realidad frente a la reforma constitucional y la Venezuela actual, donde los jerarcas y burócratas se auto definen como demócratas pretendiendo a la vez imponer a la fuerza la famosa frase “HAS LO QUE YO DIGO, NO LO QUE YO HAGO”, acabando con el principio fundamental de la democracia y la civilidad en cuanto a que la Ley Entra por Casa.

En el camino de la democracia la democracia es el camino.

José Andrés Ponce
¡Voces de la Democracia!
http://www.tudemocraciaorg.blogspot.com
jose.andres.ponce@tudemocracia.org

martes, 17 de julio de 2007

Una aclaratoria que nada aclaró y una disculpa que nunca llegó.

El mensaje del Sr. Gustavo Cisneros ratifica que los venezolanos seguimos atrapados por el fuego cruzado de las baterías mediáticas y la insistencia de los factores de poder en utilizarlas como arma política y económica. Entre alós ciudadanos y presidenciales, hojillas y contrahojillas y ahora con la beligerancia pública de los directores y dueños de los medios de comunicación esta realidad se hace mas obvia y nos da la oportunidad de conocer muy bien a nuestra dirigencia porque las cámaras no mienten, así estén en estudios allende fronteras o frente a audiencias vivas cuidadosamente seleccionadas.

Lo primero que llama la atención es que el Sr. Cisneros vino a “aclarar las cosas” cuando en Venezuela sabemos que “… el que aclara enreda …”. Una disculpa y promesa de enmienda estaban mas a tono con la situación, pero los dirigentes venezolanos no acostumbran disculparse por el daño que le han causado al país, ni siquiera cuando reconocen los errores ni cuando “los muchachos” los estén aleccionando.

Lo segundo que llama la atención es el tiempo y modo de la aclaratoria. ¿Por qué hoy?¿Por qué el silencio desde el 2004? El Sr. Cisneros nos da indicios cuando señala que su aclaratoria es producto de los ataques que Venevision está siendo víctima desde ambos lados de las trincheras. Así pues, no crea usted que estamos ante la emergencia de una conciencia colectiva, sino de un mero acto de defensa personal, lo cual no sería reprochable si el medio tuviera altas calificaciones en materia de información veraz. Tampoco crea usted que el jugar a la víctima es casual, mucho menos el apelar a los valores “familiares” de los venezolanos. Los motivos económicos y políticos son tan evidentes como la actuación de Venevision en los últimos años. Los motivos son irrelevantes para la hora actual pero la parcialización de los medios no, que fue y sigue siendo lesiva al interés nacional. Parcialización por acción en aquellos tiempos, parcialización por silencio u omisión en los meses recientes, pero parcialización al fin que es lo que daña.

Este es buena parte el drama que vivimos. Nuestra dirigencia actúa de espaldas al “interés nacional” y desconoce valores que estén mas allá de sus agendas particulares. No hay aspecto que en Venezuela no haya sido subyugado por intereses parciales. Ni siquiera los temas que deberían estar lejos de ser parcializados, o politizados, han quedado fuera de la diatriba. Hasta en las guerras mas feroces de la humanidad se ha respetado el patrimonio común de los beligerantes; en Venezuela, el patrimonio común es un objetivo político a alcanzar. No solo los recursos naturales, sino también nuestra historia, símbolos, instituciones, lugares públicos y valores sociales entre otros se han convertido en objetos de beligerancia política.

Sería bueno que luego de este MEA CULPA y promesa de imparcializarse frente a los temas del país la familia de Venevision además de divertirnos y entretenernos comience a informarnos verazmente sobre el estado de avance de los procesos que mas angustian a la sociedad venezolana. La lista es corta pero sólida: reforma constitucional, profundización de los postulados democráticos y separación e independencia de los poderes públicos; seguridad personal y jurídica, delincuencia común y de cuello blanco, impunidad y control de la gestión pública; educación, salud, nutrición, vivienda y empleo; libre expresión y desenvolvimiento de los derechos civiles y políticos de los ciudadanos y estabilidad democrática y de procesos electorales; institucionalidad de las instituciones y defensa de la soberanía.

A estas alturas del proceso iniciado con la llegada de Chávez al poder sería muy refrescante ver que Venevisión asumiera el riesgo de desmediatizar la información como prometió Gustavo Cisneros. No solo lavaría sus culpas, sino que haría despertar al elefante dormido de los moderados que han sido acorralados por las estridencias extremistas que han resonado en nuestra estabilidad social y carcomido las bases de la vida misma de las familias venezolanas que él quiere proteger.

Si así fuera, yo les prometo mi sintonía.

En el camino de la democracia, la democracia es el camino.

José Andrés Ponce Sardi
Voces de la Democracia
jose.andres.ponce@tudemocracia.org
http://www.tudemocraciaorg.blogspot.com

miércoles, 11 de julio de 2007

La libre expresión y el libre tránsito.

Quienes defienden no renovar la concesión a RCTV no advierten las implicaciones que dicha decisión tiene para “todos” los ciudadanos que viven y comparten el territorio nacional y aspiran ejercer a plenitud los derechos y garantías que cualquier ciudadano puede aspirar en una sociedad civilizada.

Como no todos somos dueños de medios, ni periodistas, ni analistas u opinadores, ni ejercemos el sufragio con la conciencia profunda de las implicaciones naturales de nuestro derecho a la libertad, no todos vemos el problema en su justa dimensión.

Quizás sea mas fácil verlo desde la perspectiva de otro derecho civil e inalienable, de rango y protección constitucional como es el Libre Tránsito.

Imagine que usted es el feliz dueño de un vehículo automotor (carro, taxi, por puesto, camioneta, rústico, buseta o camión con platabanda, es irrelevante) y usted utiliza ese vehículo para trasladarse libremente a su trabajo, hacer las compras del hogar, llevar los niños al colegio, ir de vacaciones, ejercer su oficio, darle colitas a los amigos y en fin, para cualquier fin que usted lo considere conveniente.

Imagine ahora que a la autoridad competente no le gusta el color que usted escogió para su carro o los “periquitos” que le puso, o peor aún debido a que usted lo usa para llevar gente a concentraciones en su contra o se rehusó a inscribirse en el partido político del funcionario, esta autoridad decide iniciar un “nuevo” proceso de matriculación nacional.

Entonces, cuando usted se presenta para renovar la placa, habiendo cumplido con todos los requisitos legales, el funcionario decide “no renovarle las placas” porque no le da la gana; solo a usted, no a “todos los como usted”, pues usted sigue trasladando gente a manifestaciones en contra del funcionario.

¿Cómo se sentiría. Qué haría usted en cuanto a sus derechos?

Pero la cosa no se queda allí. Como no le renuevan las placas al vehículo lo llevan a un estacionamiento de esos que todos conocemos. Una vez allí la autoridad ordena “sacarle el motor a su carro” para instalarlo en otro carro porque es responsabilidad de la autoridad competente asegurar que los ciudadanos y ciudadanas tengan derecho al libre tránsito; eso si, antes le envía a usted una comunicación garantizándole su derecho de propiedad sobre ese “motor” y que es solo una suerte de préstamo para asegurar a los ciudadanos el ejercicio del libre tránsito, por el cual usted no será compensado de manera alguna.

¿Ahora como se siente?

Cambie al derecho constitucional del Libre Tránsito por el derecho a la Libertad de Expresión; luego cambie a su Vehículo por un Medio de Comunicación (RCTV por ejemplo) y por último a “su motor” por los equipos de transmisión del Medio y entonces entenderá a lo que se reduce el caso de RCTV que tiene conmocionada a la comunidad nacional e internacional.

La Libre Expresión, junto a la Vida, es un derecho civil fundamental, supranacional, universal, inalienable e inviolable que la Constitución lista y el Estado está en obligación de proteger a través de los órganos del poder público, que a su vez están en la obligación de garantizar su ejercicio a “todos” los ciudadanos sin discriminación alguna, en condiciones de igualdad y sin mas restricciones que las necesarias para que “todos” los individuos, por igual, puedan ejercer dichos derechos en paz y tranquilidad.

Comete abuso de poder la autoridad competente que en uso de las atribuciones que le confiere la ley como rector del ejercicio de esos derechos, utiliza el subterfugio legal del interés nacional para conculcar esos derechos a unos ciudadanos en pro de otros, porque no existe un interés general superior que la protección del ejercicio y la defensa de los derechos civiles y políticos para todos los ciudadanos.

En el camino de la democracia, la democracia es el camino.

José Andrés Ponce
jose.andres.ponce@tudemocracia.org
http://www.tudemocraciaorg.blogspot.com

miércoles, 4 de julio de 2007

Mario Silva y el Inspector Rodríguez

Cada vez que veo La Hojilla y a su conductor Mario Silva no puedo dejar de recordar a Que Locuras y al provocador Inspector Rodríguez, personaje este que hace reír a multitudes a través de la provocación exasperante de sus víctimas, a quienes lleva hasta los límites máximos del autocontrol, la educación y la paciencia e intencionalmente incita a la pérdida de los niveles normales de la educación y el glamour, lo cual luce muy gracioso para muchos televidentes que saben que están ante un programa de provocación a cámara escondida.

En su personificación del conductor provocador, Mario Silva pareciera utilizar las mismas técnicas del “abusadorcito”, con la mala fortuna de que en lugar de ser gracioso, Mario luce de mal gusto y ofensivo ante propios y extraños.

Diaria e intencionalmente Mario hace galas, en horario estelar, de virtudes que un mal comunicador social podría tener: evidentemente parcializado, exponiendo a ciudadanos sin darles derecho a réplica, manipulando la información hasta deformar la realidad, utilizando informaciones obtenidas de forma legalmente dudosa y refiriéndose de sus colegas y/o víctimas en forma sarcástica y ofensiva, lo cual por cierto no es exclusivo de La Hojilla sino una praxis que tiende a generalizarse en el medio. Eso si, Mario es innovador cuando introduce la técnica de utilizar a sus invitados o al personal del estudio para que le sirvan de coro agavillado mientras él “hace de las suyas”.

No cabe duda de que La Hojilla y su conductor han alcanzado notoriedad, pero es lamentablemente la misma que alcanzan quienes utilizan el escándalo como medio de promoción o cuyo mal gusto llega a niveles tan dramáticos que se les hace imposible pasar por desapercibidos.

Mario es inteligente y seguramente él sostendría que “el fin justifica los medios”, pero cuando Mario habla con la entonación característica del delincuente de mala muerte para personificar la voz del hombre o la mujer del barrio, queriéndolo o no, Mario denigra a todos los venezolanos que dice amar, tanto como a sus víctimas opositoras que ahora las prefiere menos beligerantes e indefensas cuando las escoge selectiva e indiscriminadamente de los archivos o del colectivo opositor que marcha anónimamente en pos de la libertad de expresión para encontrarse con el acoso del camarógrafo provocador, continuando con la práctica de usar el odio y el resentimiento como método de discurso, que obviamente no contribuye a promover la reconciliación nacional.

En su afán de notoriedad, rating o favores presidenciales, Mario utiliza a los medios y valida un estilo y método que solo disocia, sin saber a ciencia cierta cuales serán las consecuencias, porque la realidad siempre supera a la fantasía y cuando su audiencia natural logre entender que ellos son tan víctimas de Mario como los supuestamente expuestos, entonces a Mario le tocará vivir la experiencia del provocado, tal como una vez el recordado Yanis Chimaras le hiciera sentir al famoso “abusadorcito”.

Que lástima que Mario no sea cómico, porque quizá esa sería la única manera de verlo disculparse de sus víctimas después de descubrirse la patraña. Y que lástima que un gobierno complaciente y parcializado promueva este tipo de ejercicios comunicacionales, cuando ha sido a la vez tan vengativo y censurante con otros medios que en su ejercicio de expresión libre no han sido complacientes ni serviles a los objetivos del gobierno como en otros medios y programas aun al aire. Esa es una Venezuela caprichosa, imposible de sostener en el tiempo.

En el camino de la democracia, la democracia es el camino,

José Andrés Ponce Sardi
Voces de la Democracia
jose.andres.ponce@tudemocracia.org
http://www.tudemocraciaorg.blogspot.com

miércoles, 28 de febrero de 2007

El Mar de la Inseguridad

La familia venezolana pareciera navegar en estos tiempos hacia la promesa del Mar de la Felicidad por aguas inseguras y en un barco que hace aguas. Nuestro Capitán, que es quien mas tiene que decir y quien mas resuena es la clave para hacernos pasar sanos la tempestad y salvarnos del naufragio, pero todo nos indica que el barco avanza enfrentado directo a la tormenta y angustia mucho la duda de no saber si la estructura está en capacidad de soportarla o los tripulantes en condiciones de enfrentarla.

La criminalidad no encuentra su medida de control, los funcionarios se sienten impotentes o incompetentes ante el auge del hampa y la impunidad criminal pareciera mayor que la capacidad judicial de sancionar delincuentes, de cualquier tipo; los muertos ni eso son, porque no los relacionan en los reportes de sucesos al comienzo de la semana; chóferes y peatones quedan agradecidos del delincuente que los despoja pero no los mata; los empresarios no son considerados por el Estado como factores de aporte al desarrollo nacional y del progreso, sino como delincuentes sociales que atentan contra la felicidad colectiva; los comerciantes que se dedican a su comercio pierden sus negocios y si no lo hacen los amenazan de quitarle sus empresas; las regulaciones de precios no controlan la inflación y el desabastecimiento amenaza con descontrolarla por completo; las calificaciones técnicas de los contratistas no son relevantes para el otorgamiento de buenas pro, que dependen mas de adjudicaciones directas; los propietarios viven en la zozobra de no saber que va a suceder con el derecho de propiedad; los maestros no saben si los héroes de la patria son los que son o eran otros; los muchachos no saben que es lo que deben aprender en la escuela; los tribunales administran justicia para aquellos que acceden a ella por los caminos verdes; las mujeres abusadas no consiguen respuestas a su drama; los pacientes no saben si encontrarán los medicamentos para curar sus males; la educación bolivariana pareciera que acabará o no acabará con los patrones de valores sociales de la educación tradicional venezolana; los empresarios que requieren protección no saben si la protección arancelaria es mejor o peor para el futuro de sus empresas y el empleo nacional; el dólar oficial es barato y conveniente pero no se consigue y la posibilidad de conseguirlo en mercados paralelos puede someter a los individuos a la justicia criminal; las denuncias de corrupción parecieran mostrar que está fuera de control y los venezolanos de bien no saben si la conducta responsable y ciudadana es efectiva para enfrentar la inseguridad en que vivimos, entre otras.

Es tal nuestro ambiente de inseguridad, que ya hay quienes dudan si Jesucristo está con nosotros o contra nosotros, porque nos distraemos averiguando si es socialista, comunista, oligarca o libre empresario.

Con todas las buenas intenciones que es justo reconocer en el Jefe del Estado, el deseo del Presidente de dar soluciones a los problemas fundamentales de la sociedad en el marco del socialismo XXI cuyo concepto no está claro todavía ni para quienes aspiran formar parte del Partido Único Social, lamentablemente solo se contribuye con exacerbar el clima de inseguridad que a partir del 10 de enero parece crecer en proporción a la profundización de la revolución y que elevó la angustia general luego de que la ley habilitante pareciera ser una herramienta de terror mas que una facilitadora del proceso de recomposición del Estado, porque constantemente se utiliza la posibilidad de emitir leyes que criminalizan o castigan a los ciudadanos y/o empresarios, por conductas que hasta hoy nadie había considerado criminales, mientras las conductas tradicionalmente criminales no son ni siquiera consideradas como tales.

No debe ser cómodo calzar las botas de Comandante de este barco, porque el problema es serio; pero nuestro destino es común y todos tenemos un grado de aporte. La lucha contra la inseguridad tiene dos grandes frentes: uno emocional y otro estructural; ambos se combaten con decisión y firmeza, pero el régimen tiende a identificar enemigos en aquellos sectores que le advierten de las dificultades que se enfrentan, mientras escucha con cierto grado de tolerancia a quienes le apuestan y juran su deseo y disposición de sacrificio hasta el final pero le ocultan las realidades, aunque ello implique que nos hundamos todos y naufraguemos en la tempestad.

La inseguridad la alimentan la impunidad y la incertidumbre. Y como en toda buena familia, el ejemplo de los padres es esencial para moldear la conducta de los hijos. No es posible pretender controlar la inseguridad aguas abajo, cuando la impunidad ante la corrupción administrativa, por ejemplo, es percibida hasta por el mas simple de los ciudadanos, ni cuando alrededor de las grandes decisiones de gobierno, el interés particular no es eliminado por una verdadera voluntad de promover el interés general.

Todos los miedos se disipan frente a la luz del conocimiento. Reglas claras, bien definidas y que perduren garantizan que cada miembro de la sociedad asuma su papel frente a ese destino que es común a todos los venezolanos. Pero ese conocimiento debe ser total, para que el miedo se disipe totalmente. Esto de un socialismo en construcción, junto con la habilitación legislativa según convenga y la reforma constitucional que se hace sin un norte claramente comunicado al país no puede ser bueno para navegar en los tiempos que se avecinan.

Todo el país requiere de mayor seguridad frente a donde y como vamos a enfrentar la tormenta. Pero la voz de mando resuena dentro del barco amenazando a los pasajeros con echarlos por la borda, sembrando miedo y terror paralizante, distrayéndolos del esfuerzo colectivo necesario para pasar la tormenta, que es la que en realidad nos amenaza a todos, incluso a las voces disidentes que el Presidente debería escuchar con mas atención, porque seguramente allí hay avisos mas sinceros de donde andan los peligros y amenazas a la estabilidad de la nación y por mas que queramos hacer ver que todo está bien, los pasajeros se están mareando.

En el camino de la democracia, la democracia es el camino.