miércoles 14 de febrero de 2007

La Nacionalización del Guanajo

Tremenda alharaca se ha formado por la nacionalización de las empresas de energía y comunicaciones. El gobierno desarrolla estas acciones en un intento de profundizar su revolución y presentar un contraste al capitalismo imperial, pero con ellas resucita las Empresas del Estado que se sabe por experiencia terminan generando mas ineficiencia, corrupción y frustración, asi como dolor y tristeza a la familia venezolana, excepto a aquellas que logran capitalizar rentablemente la información privilegiada que las posiciones temporales del ejercicio de poder les otorga.

No tiene nada de reprochable que el Estado ejerza soberanía sobre sus recursos naturales, ni que actúe cuando está en juego el interés nacional; pero estas nacionalizaciones parecieran tener mas que ver con la confrontación de agendas políticas y personales que con los compromisos necesarios para la construcción de una sociedad progresista, inclusiva y productiva que hemos perdido en los avatares de la revolución.

Mientras escuchamos al Presidente y demás funcionarios anunciar las distintas medidas de nacionalización de operaciones en las áreas de emergía y comunicaciones, me preguntaba si acaso en lugar de nacionalización, “... nos volvieron a vender el Guanajo!!!”.

En sectores tan estratégicos pero especialmente sensibles a los avances tecnológicos de punta que lamentablemente carecemos en nuestro país, uno se pregunta si acaso los procesos de nacionalización de las otrora “asociaciones estratégicas” petroleras, de energía y comunicaciones, sus posteriores aperturas a capitales extranjeros, reaperturas y subsecuentes retomas del control, no terminan resultando en mas frustraciones producto del capricho de la ideología, filosofía, agenda política y negociantes de turno que las que producirían si las mantuvieran en manos privadas, distintas a quienes en función de gobierno asumen a precio de oro una supuesta y enchatarrada soberanía nacional, una vez que los activos han sido totalmente depreciados y las entrañas secadas.

Por la gloria de presidentes y gobernantes de antaño y actuales enfilamos al país una y otra vez hacia caminos caprichosos y de generación de miseria, destrucción y colapso, mientras nuestras conciencias se entumecen por el oportunismo rentista, la ganancia rápida y el comprometer del futuro, que en el presente luce muy grave, porque la casta política mayoritaria actual no muestra signos de una voluntad independiente y necesaria que garantice la verdadera defensa del interés nacional, sino que pareciera ser una dispuesta a servir de útil tramoya a la revolución mientras intereses ocultos exprimen la fantasía misionera e idealista del caudillo de turno.

Luego de recibir el bofe transnacional y de que los líderes de la Reconstitución de la República reconozcan, una vez mas, la inconveniencia e incompatibilidad del Estado para explotar empresas mas razonable y rentablemente que los propios individuos y la iniciativa privada, nacional o extranjera, se anunciarán nuevos planes de reconversión y reapertura donde, producto del abandono total a la reinversión y explotación rentable y ordenada de dichas empresas, entregaremos probablemente en condiciones desfavorables al interés nacional, la explotación de nuestros recursos a empresas privadas que calificaremos como “… mas expertas e idóneas…”, otra vez!

Ellas, que tienen sus números bien calculados y aceleran la “contabilidad” de la depreciación para recuperar sus inversiones antes que el próximo régimen populista consolide su poder, entonces, ante un despliegue de soberanía “... nos volverán a comprar el Guanajo”.

Que angustioso es el destino de esta V República, que como en la IV cae y recae en manos populistas que fácil cambian espejismos por el oro negro, y lo hacen paradójicamente en nombre de la defensa y desarrollo de un país que cada día es percibido como mas pobre, gracias a quienes hábilmente convencen a nuestros presidentes y los hacen caer en estos desafortunados pero profundamente rentables accidentes históricos disfrazados de revoluciones mesiánicas, una y otra vez.

En el camino de la democracia, la democracia es el camino.

José Andrés Ponce Sardi
Voces de la Democracia
jose.andres.ponce@tudemocracia.org
http://www.tudemocraciaorg.blogspot.com

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