La verdad es que uno pierde la capacidad de asombro en Venezuela.
El jueves 29 de noviembre de 2007, desde el Hotel Alba Caracas el flamante jerarca burocrático de las comunicaciones en Venezuela, líder del Comando Zamora para la promoción del SI y héroe del 92 nos llenó de comentarios que sencillamente ratifican la vocación autoritaria de este régimen.
Mientras Chacón acusaba e infundadamente calificaba a Alejandro Peña Esclusa y Leopoldo López de socios golpistas, Jesse celebraba esta misma semana y con orgullo que él fue uno de los protagonistas de los Golpes de Estado mas sangrientos que Venezuela haya visto, acompañando en el jolgorio a nuestro Presidente quien a la sazón de su intervención mediadora se “auto calificó” guerrillero de alma, cuerpo y corazón.
Mientras Chacón acusaba a los medios por su parcializacion en el manejo mediático de las posiciones frente al SI o al NO del referéndum convocado para la aprobación de la Reforma Constitucional, Jesse daba cuenta de resultados de encuestas de opinión en flagrante violación de las normas que impiden hacerlo.
Mientras Chacón acusaba falsamente a la Iglesia Católica de poner al servicio de “maleantes” (palabras mías) los templos de la Iglesia para que se desarrollen actividades subversivas del orden constitucional, Jesse actuaba como “funcionario público en ejercicio del cargo” y a la vez como Jefe del Comando Zamora que coordina las actividades del cierre de la campaña por el SI, que seguramente utilizará una vez mas vehículos y recursos del Estado para la movilización de los co-partidarios de su Comandante.
Mientras Chacón hablaba de la democracia en Venezuela y prometía reconocer los “resultados del CNE cualquiera que ellos sean” a lo que retaba a la oposición replicar, Tibisay Lucena “ordenaba” a los organizadores de la marcha por el NO a retirar pendones decorativos de la Tarima principal en la concentración del NO, que citaban “frases de Bolívar tomadas del discurso de Angostura” so pena de prohibir la transmisión en vivo de las transmisiones en un claro ejercicio autoritario de limitación de la libertad de expresión que ha sido la constante de este proceso revolucionario.
Lo sorprendente de estas transmisiones casi forzadas en vivo coincidente con la marcha opositora es que eran hechas por Unión Radio (entre otros medios) a través del programa de Mari Pili Hernández, bastión de inteligencia democrática de la revolución, quien entre contradicciones revolucionarias y publicidad imperialista se mantenía “totalmente silente” ante la suerte de cadena de abusos radiados a través de su espacio, en una obvia y evidente parcialidad que demuestra lo imposible del debate libre y democrático en Venezuela.
Hay que reconocer que Hernández abrió un punto de esperanza democrática con la convocatoria al debate y a la participación del alcalde Leopoldo López, contactado por la producción de la emisora, quien así tuvo la oportunidad de poner en evidencia la parcialidad de Jesse Chacón y dejando en claro lo ocurrido en el video, obviamente trucado y transmitido parcialmente por el Ministro activista político, al denunciar con lujo de detalles que la información suministrada por el Ministro fue falsa, parcializada y exigiendo respeto a su posición democrática, la de Leopoldo López, que ha evidenciado en todo momento en su actuar político.
Un momento muy interesante se presentó cuando el alcalde López reclamó a Hernández la injusticia cometida e increpó enérgicamente a la moderadora y le pidió su opinión sobre la inmoralidad de la conducta del Ministro Chacon. ¿Cuál fue la respuesta de Hernández? Sencillamente se dio por insultada y por ofendida, para evitar tener que reconocer lo único que era lógico y posible después del desmentido de López.
Lo contradictorio es que Jesse y los golpistas del 92, mientras se “auto califican” demócratas y celebran y conmemoran en estos días los eventos del 27 de noviembre de 1.992 como un acto heroico, al mismo tiempo califican de “golpistas y subversivos” los llamados de la Conferencia Episcopal y los Estudiantes a votar NO.
¿Qué tal?
Esta es la realidad frente a la reforma constitucional y la Venezuela actual, donde los jerarcas y burócratas se auto definen como demócratas pretendiendo a la vez imponer a la fuerza la famosa frase “HAS LO QUE YO DIGO, NO LO QUE YO HAGO”, acabando con el principio fundamental de la democracia y la civilidad en cuanto a que la Ley Entra por Casa.
En el camino de la democracia la democracia es el camino.
José Andrés Ponce
¡Voces de la Democracia!
http://www.tudemocraciaorg.blogspot.com
jose.andres.ponce@tudemocracia.org
viernes, 30 de noviembre de 2007
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