Si la primera mentira fundamental de la revolución bolivariana es que ser rico es malo, la segunda consiste en hacer creer que Hugo Chávez es el “Salvador del Mundo”; y por eso hay que ofrecerle apoyo incondicional. Mientras tanto, nuestro Quijote de Sabaneta desespera, porque para ser un Cruzado auténtico, necesita a un enemigo cierto, una amenaza real y una causa noble a la cual entregarse en sacrificio.
Nadie se come el cuento de que los gringos son nuestros enemigos; el libre mercado ya no amenaza ni a los chinos y la guerra santa del fundamentalismo musulmán no tiene nada que ver con nuestros valores y creencias. Así, Hugo se ha convertido en la parodia quijotesca de América Latina, buscando camorra y pagando los tragos con chequera ajena, en cuanto pueblo visita, sin mayor objetivo que la gloria personal por la promoción del marxismo bolivariano, que se entiende solamente si paga en dólares.
Aunque la integración pudiera ser la verdadera cruzada bolivariana, los intereses de América Latina, que no acostumbra a llorar por nadie, serían mejor servidos sin la presencia de un camorrero que promueve el sectarismo y la dominación como herramienta de integración.
El fracaso de la revolución bolivariana es que ella, después de llenar de expectativas a nuestro pueblo, se levanta “contra enemigos fantasiosos” y no a favor del progreso y felicidad de la familia venezolana. Todos saben que Chávez está en contra del “Diablo de Buchhhh”, pero ni sus mas cercanos ideólogos son capaces de descifrar a favor de que está el Comandante; ni siquiera pueden enunciar de que se trata el Socialismo del Siglo XXI, sin temor a equivocarse, ser destituidos, declarados inoperativos, o disueltos, al punto de que es mejor “habilitarlo” para no meterse en camisa de once varas, acercándonos peligrosamente al despertar de los recuerdos de que todo pasado fue mejor.
Pero seamos justos y veamos cuales son las victorias y conquistas de este Quijote de Sabaneta para su pueblo. Como siempre, invito al lector a intentar hacer su propia lista, comentando con su vecino del barrio rico, medio o pobre, su hermano de sangre, color, sexo o ideología, su compañero de trabajo formal o informal o su vecino de banca en el templo o en la plaza, y respondiendo sinceramente a las siguientes preguntas:
¿Cuanto ha mejorado su seguridad integral y la de su familia, sus amigos y su comunidad desde que inició la revolución? ¿Cuánto ha mejorado económicamente? ¿Puede decir que ahora usted puede asegurarle el futuro y proveerle estabilidad económica a los suyos? ¿En que le ha sido útil la educación revolucionaria que le ha provisto el régimen? ¿ya entiende los profundos lazos que vinculan filialmente a Bolívar, Zamora, Cristo y Fidel con el Comandante? ¿Y como esos lazos le dan felicidad al pueblo? ¿Cuánto ha ayudado la revolución a mejorar la comunicación y el respeto por quienes “no” comparten su opinión? ¿Sabe cuanto vale el Bolívar? ¿Vive usted en una auténtica democracia, donde se respetan los derechos civiles, políticos, económicos y sociales de todos por igual? ¿Cuánto ha mejorado el aspecto físico de su barrio, su comunidad o su urbanización? ¿Usted cree que los nuevos y viejos ricos de la sociedad están invirtiendo su dinero aquí en Venezuela, o se lo están llevando para afuera? ¿El petróleo alcanza para que todos vivamos bien? ¿Cuánto tiempo cree que le queda a su paciencia?
Los venezolanos no solo quieren, sino que necesitan a un Salvador, si, pero que ese Salvador sea un Buen Padre o Madre de Familia, para todos por igual, que sea enérgico en la acción para generar valor y producir felicidad colectiva; capaz de educar con ejemplo de dignidad y respeto a nuestros valores y principios fundamentales; comprometido con ofrecer un país que podamos visualizar “todos”, para nuestros hijos y las generaciones por venir.
Y ese Salvador existe. No es Chávez. Es usted!
No permita que su voz sea acallada por falsos Mesías, ni por revoluciones ajenas a sus valores, porque podría convertir su pan de hoy en el hambre de mañana.
En el camino de la democracia, la democracia es el camino.
José Andrés Ponce Sardi
Voces de la Democracia!
jose.andres.ponce@tudemocracia.org
http://www.tudemocraciaorg.blogspot.com
miércoles 24 de enero de 2007
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