Quienes promueven el Socialismo del Siglo XXI nos dicen que esa suerte de marxismo bolivariano y cristiano es un concepto en construcción que solo puede entenderse oyendo los discursos de Hugo Chávez. Pues bien, oyendo al Presidente desde el 10 de enero y siguiendo bien de cerca sus discursos y anuncios, se recuerda uno de la fábula de Esopo, la de la gallina de los huevos de oro.
Según la fábula, hubo una vez un granjero que tuvo la dicha de encontrarse una gallina que ponía huevos de oro. Dudando lo que veía, el desconfiado granjero hizo verificar el huevo por otras personas y en efecto, pudo comprobar que era de oro. El granjero enriqueció notablemente, pues la gallina ponía un huevo diario. No pasó mucho para que sus ambiciones desmedidas le hicieran pensar que era mejor matar a la gallina y sacarle todos los huevos de una vez. Y sin pensarlo dos veces decidió matar la ponedora de los huevos de oro. Mas al darle muerte y abrirla comprobó para su desesperación que en su interior no había ningún huevo. Había matado la gallina de los huevos de oro y con ello perdió la fuente de su riqueza.
El huevo de oro de cada día representa la producción nacional y la gallina representa la capacidad de producción de las empresas y su gente.
Cuando el Estado interviene las fuentes de producción tal como ha venido haciendo con la industria petrolera, las empresas de telecomunicaciones, lo medios, la agroindustria, y ahoga a las demás fuentes de producción con medidas que solo limitan su productividad y se hace además con arbitrariedad, mata la gallina de los huevos de oro, acaba con la iniciativa de las personas y arrasa con las expectativas del colectivo (el pueblo) que se ve perjudicado por las secuelas de las ambiciones desmedidas de un régimen que todo lo quiere y pretende, como aquel Granjero, sin proponerse desarrollar la capacidad y los talentos de la gente para producir lo que el régimen pareciera ambicionar con tanta sed.
La propuesta de estimular el desarrollo del colectivo en Venezuela es buena, porque hemos perdido ese aspecto de nuestra conciencia, pero hacerlo a expensas del individuo acaba con las buenas intenciones que se pudieran tener. Y cuando una “mala” mata una “buena”, el resultado es siempre “Cero”.
Usted no se pregunta ¿Por qué el mundo le da una mejor calificación al socialismo al estilo del brasileño Lula Da Silva que a las prácticas de Chávez en Venezuela?
Mientras Chávez habla de “estatización”, Lula promueve la inversión extranjera; mientras Chávez habla del control de las ondas radioeléctricas, Lula promueve la llegada del Web 2.0; mientras Chávez hace cabalgar el crecimiento económico sobre la fantasía de los precios elevados del petróleo, en Brasil se diversifica la economía, se controla la inflación, la tasa de cambio es estable y la moneda es libremente convertible; mientras Chávez habla de la destrucción del capitalismo salvaje, Lula promueve la apertura hacia el libre mercado (de hecho, junto al presidente de México, fueron los únicos latinoamericanos en la cumbre de Davos, donde Venezuela brilló por su ausencia). Y no nos olvidemos del Socialismo a la Chilena, que ha llevado a ese país al primer mundo, no precisamente por promover al Estado Todopoderoso ni la castración del esfuerzo individual en aras del desarrollo del colectivo.
Si queremos una Venezuela socialista y rica en vez de una Venezuela socialista y pobre, es bueno que copiemos iniciativas como las de Brasil, o Chile, o incluso la de países europeos, donde la lógica es muy simple: “mientras mas éxito y progreso económico en la gente, el Estado puede cobrar mas impuestos y ejecutar mejores políticas sociales para la promoción del colectivo”. Las economías socialistas que han incorporado sin miedo el libre mercado y mantenido sus políticas socialistas, la promoción de programas sociales y de asistencia a los mas necesitados, están en franco camino a la eliminación de la pobreza, sin imposición de controles a la actividad económica, la libre convertibilidad de la moneda, ni asumiendo el control de todas las fuentes de producción.
El problema no es el socialismo, sino las mentes que les toca ejecutarlo. La Venezuela abundante no se dará con la mentalidad de escasez con que actúan quienes gobiernan. Esa mentalidad es la que ha creado el problema y no lo podrá resolver, porque como decía Albert Eistein “no se puede resolver un problema con la misma mentalidad con que se creó”.
En el camino de la democracia, la democracia es el camino.
José Andrés Ponce
Voces de la Democracia!
jose.andres.ponce@tudemocracia.org
http://www.tudemocraciaorg.blogspot.com
miércoles 31 de enero de 2007
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1 comentarios:
COMO DICE EL SEÑOR ANDRES CHAVEZ ESTA AL MANDO DE LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO,PERO NO ESTA REALIZANDO LAS COSAS COMO DEBERIA SER, LO QUE ESTE REVOLUCIONARIO POCO AUDAZ ESTA HACIENDO ES LEVANTANDO LOS MUROS DE UN SOCIALISMO DE EXTREMA COMO EL DE CHINA CUANDO MAO ZEDONG,LA MADRE RUSIA DIRIGIDA POR STALIN Y LA CUBA DE FIDEL CASTRO, ESTROS SOCIALISMOS FUNDEN LA RIQUEZA Y CREAN LA POBREZA.
UN EJEMPLO DIAFANO ES LA CUBA CASTRISTA , ESTE A HABLADO DE LA POBREZA Y EL SUBDESARROLLO POR 48 AÑOS Y CUBA ESTA SUMERGIDA EN ESTE.
PARA CONCLUIR RATIFICO QUE LOS SISTEMAS SOCIALISTAS DE ESTE TIPO SON OBSOLETOS.
ALEJANDRO MONTEGUT
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