martes, 16 de enero de 2007

¿Ser rico es malo? NO, ¡es buenísimo!.

Chávez miente cuando dice que “… ser rico es malo…”; y lo hace de mala fe, porque pretende manipular las masas. ¿Qué hace Chávez? Es sencillo: él sabe que la mayoría de los venezolanos vivimos en un estado de pobreza material muy grande. La lógica del razonamiento es simple: “Si ser rico es malo y yo no soy rico, entonces yo no soy malo. Y si no soy malo, entonces soy bueno. Y quien así me lo dice (Chávez), me conoce bien.”

Así, cuando Chávez dice que ser rico es malo, lo que hace es una burda manipulación del estado de necesidad en que viven los venezolanos, a quienes utiliza para implementar su revolución.

Pero a pesar de lo que diga o piense Hugo Chávez, ¡SER RICO ES BUENO!, y no tengo que hacer nada para demostrarlo, sino dejar que la propia experiencia del lector sea la que lo haga.

Acaso cuando llegamos a casa de nuestra madre y ella está cocinando su mejor plato gritamos: “!Que pobre huele mamá!”. NO. Gritamos “que rico huele” ¿verdad?. Acaso cuando compartimos momentos de alegría con los amigos, la familia, o incluso con quienes acabamos de conocer, decimos: “Que pobre la pasamos” NO. Decimos “que rico la pasamos” ¿verdad?. Acaso cuando queremos hacer ver a otros que algo es muy bueno y provechoso, arrancamos diciendo: “No hay nada mas pobre que….” NO. Decimos “…No hay nada mas rico que …” para terminar nuestra comparación. ¿correcto? Usted arme sus propios ejemplos y verá que es cierto lo que digo.

La riqueza es abundancia. Y la riqueza material es abundancia material, así como la riqueza espiritual es abundancia de fe, amor y caridad, la riqueza intelectual es abundancia de conocimiento, la riqueza cultural es abundancia de historia, la riqueza física es abundancia de salud y así sucesivamente. La riqueza es la cualidad positiva de la abundancia.

El evangelio de San Mateo recoge la frase de Jesús “bienaventurados sean los pobres de espíritu, porque de ellos será el reino de los cielos” queriendo decir que los ricos en humildad serán los poderosos en el cielo, porque la humildad es el puente de cristal que nos lleva al cielo. Nada más. Las religiones orientales hablan de la abundancia como regalos maravillosos y un buen Buda está conciente de la existencia material. Los musulmanes justifican muchas de sus acciones en la tierra por una promesa de riquezas en la existencia espiritual.

NO COMPARTIR, la AVARICIA, es lo malo. El compartir es un deseo natural del hombre, es casi un instinto. Pero nadie puede compartir lo que no tiene y cuando despojamos a los demás de algo que no es nuestro, aun para compartirlo con nuestros hijos, obviamente estamos actuando de la manera mas despreciable, por mas justificable que parezca, porque estamos tomando lo que no es nuestro, estamos robando. Solo podemos compartir lo que tenemos y es nuestro. Y la riqueza nos permite compartir con abundancia. Nada mas!!!

Jesús reconocía la riqueza en el mundo y con su amor y ejemplo nos enseñó a como compartirla; Jesús invita a sus seguidores a compartir su riqueza, despojarse de lo material y compartirlo, Jesús advierte la muerte del granjero que acumuló el trigo sin compartirlo, para sentarse a descansar, sin saber que esa sería la última noche de aquel en este el mundo; antes que él, Juan el Bautista invita a compartir tu ropa, tu alimento para prepararnos para la llegada de Jesús y el apóstol Pablo nos invita en Timoteo a aprender a vivir con riquezas suficientes para alimentarnos y vestirnos, denunciando constantemente a la avaricia, no a la riqueza, como el elemento de la maldad que existe en la abundancia no compartida. Pedro y los primeros cristianos son un buen ejemplo a seguir.

El Presidente Chávez peca de avaricia, porque tiene en su poder y sus manos el control de la riqueza de los venezolanos y el presidente dilapida y despilfarra esa riqueza sin ningún criterio solidario, a menos que sea para repartirla con aquellos que comparten “su” revolución. El Presidente, y quien quiera que así actúe, al quitarle a los venezolanos opuestos a su revolución y excluidos por su sectarismo, solamente comete un pecado, la avaricia, que lo hace fallar contra dos de los mandamientos fundamentales, no robar y amar a todos tus hermanos. Y eso no es de un buen cristiano, como él predica serlo.

El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente; el poder que acumula el Presidente Chávez, incluso al punto de comprometer los equilibrios necesarios para contener su avaricia y voracidad revolucionaria, terminarán, le guste o no, con el mismo destino de aquel granjero que les hablaba anteriormente. Hugo Chávez, en su conversión cristiana, debiera leer con mas cuidado los evangelios.

Y los venezolanos deberíamos estar mas concientes de los antivalores que pretende imponer la revolución.

En lo que a mi respecta, seguiré promoviendo que los venezolanos nos eduquemos con excelencia, nos desbordemos en conocimiento y creatividad, nos ocupemos de crear y agregar valor y luego de generar toda esa riqueza integral, aprendamos a compartirla a través de mecanismos mas justos y menos opresivos.

Ser rico es buenísimo, y compartir la riqueza es mucho mejor.

En el camino de la democracia, la democracia es el camino.

José Andrés Ponce Sardi
Voces de la Democracia
Jose.andres.ponce@tudemocracia.org
http:www.tudemocraciaorg.blogspot.com

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me alegra saber que todavia haya gente optimista pero, a decir verdad, el cambio que le viene a Venezuela es inevitable. Eres una persona altamente instruida que ve la vida con ambicion y espera algo del futuro; no asi, tus compatriotas. Hay que desistir de una vez por todas y dejar que este pais siga el rumbo que lleva, y viva las experiencias que le toque vivir para que aprenda de una vez por todas.